Industria de reuniones. Porque no es lo mismo impacto que desarrollo económico: Oscar García Ramos

Oscar García RamosIndustria de reunionesIndustria de reuniones
* Que se hable de una industria estratégica de desarrollo económico, ya que el turismo es un derivado del turismo de reuniones y no al revés.

* La creación del COMIR lo sustenta, ya que no habla de turismo de reuniones sino de un Consejo Mexicano de la Industria de Reuniones.

* La tendencia es realizar eventos enfocados en tus sectores productivos estratégicos.

Destacada trayectoria en la industria de reuniones, ha sido director comercial de Expo Guadalajara, Director General de eventos propios de World Trade Center Ciudad de México, Director de la OCV de León, Subsecretario de Turismo del Estado de México. Además, presidente de la Asociación Mexicana de Mercadotecnia de Destinos de México (AMDEM) y MPI Capítulo México y, hasta hace unos meses, Director General para México y Centroamérica, en Messe Frankfurt México.

Actualmente, con su propia empresa: Integradora de Destinos México (IDMX), brinda servicios de incubación de eventos para recintos, destinos e instituciones, así como asesorías para OCV's. Su principal interés es el estudio y alcance del turismo de reuniones, donde destaca el desarrollo e impacto económico del mismo. Es sobre éste y otros temas, que Piso de Exhibición charló con él.

¿Dónde se encuentra México en el turismo de reuniones y cómo va evolucionando?
Referirse al turismo de reuniones se sigue entendiendo como la ocupación de cuartos noche, lo que sin duda aparte que nos debilita, nos mantiene inmersos dentro del tema turístico, que por supuesto nos distrae para enfocarnos como un elemento económico. Al no poder explicar y definirnos como tal, todo lo que hemos solicitado para vernos como un industria independiente y diferente del turismo y captar una mayor atención de instituciones como PRO México o la Secretaría de Desarrollo Económico Federal, no se nos está dando. Nos siguen viendo como un nicho de mercado dentro del turismo como lo puede ser turismo sustentable, gastronómico o religioso, donde precisamente, desde mi punto de vista, no hemos podido trascender, ni le hemos otorgado ese justo valor que se merece.

En cuanto a la forma de evolución y crecimiento he leído mucho que se habla de un crecimiento de doble dígito. Sin embargo, ese crecimiento no está siendo uniforme, dado que sólo crece y se encuesta una parte de la industria como son obviamente los destinos más grandes y las ciudades más desarrolladas, ¿pero y los demás?

Asimismo, continuamos teniendo destinos que prefieren gastar más dinero en la candidatura y postulación de eventos internacionales ya sea que se ganen o se pierdan, que apostarle e invertir a sus industrias locales para consolidarlas, a través de expos y ferias estatales o regionales, o bien, a la incubación de eventos que, por añadidura, desarrollará también turismo. Tanto la industria como algunos destinos, no lo están entendiendo como un generador de economía permanente, y sí como una forma de impactos económicos momentáneos.

Actualmente mucha gente se enfoca en el estudio de la derrama económica que generarán los dos o tres días de un evento, pero no se preocupan o establecen el impacto económico a largo plazo una vez finalizado un evento. Creo que no hay un crecimiento uniforme, mientras no se impulse el sector productivo de carácter local para que haya más dinero en la bolsa de los locales y fortalezca sus sectores productivos.

¿Es Turismo o Industria de Reuniones?
Recordemos que al hablar de industria de reuniones nos referimos a factores económicos pero no precisamente turísticos. Donde la industria de la hospitalidad es un mero facilitador. En cuanto al tema de recintos, creo es que no les hemos brindado un buen racional a estos entes. Ya que se les sigue viendo desde el punto de vista de turismo y de impacto económico. En donde no es lo mismo decir impacto económico que desarrollo económico.

Los recintos deberían ser tomados y promovidos como detonantes de desarrollo económico para los sectores locales de la región y no sólo para atraer un congreso internacional que tal vez pudiera llegar y no volverá a pasar por ese mismo recinto en los próximos 10 o 15 años (ejemplos de esos, conocemos y sobran). Cuando debieran nutrirse de eventos generados para sus sectores productivos en vez de eventos sociales y de gobierno. Tal como hace hoy Expo Guadalajara o Poliforum León, con eventos locales que han ido creciendo e impulsando la región.

Para mí, la confusión o el desacierto actual de nuestra industria, y que mientras más rápido lo entendamos, más rápido nos van a poder entender tanto los sectores políticos como la Secretaría de Economía, es que se hable de una industria estratégica de desarrollo económico ya que el turismo es un derivado del Turismo de Reuniones y no al revés.

¿En qué se beneficiaría el segmento de reuniones, al redefinir su orientación?
Sin duda, ser integrante y dependiente del sector turístico, además de restarnos presencia nos quita individualidad. Nos obstaculiza para poder desarrollarnos como muchas otras industrias, de ahí también la adopción del término industria de reuniones en vez de turismo de reuniones, donde la única diferencia es con qué término se obtienen más recursos y con qué otro se puede generar recursos. La creación del COMIR lo sustenta, ya que no habla de turismo de reuniones sino de un Consejo Mexicano de la Industria de Reuniones. Sin embargo, el término turismo de reuniones beneficia a ciertos actores para seguir siendo consultores o asesores, sin entender la función real de nuestro sector.

¿Qué visión se tiene de nuestro país, en el extranjero?
Actualmente poseemos el síndrome del triunfador donde todo es crecimiento del 5 o más del 10 por ciento, pero nadie reconoce que acabamos de pasar una devaluación muy fuerte, en donde México por ende, es más barato por factores externos que por crecimiento interno.
A pesar de ser un destino increíble con todos los climas y los mejores destinos en un solo territorio, para el turista internacional somos una opción más en su enorme y muy competido abanico de posibilidades para visitar. Y la percepción internacional sobre un destino, pesa mucho en la decisión final del viajero.

¿Cómo funciona en otros países, el turismo de reuniones?
En primera, entienden a su industria de reuniones dentro de su sector económico en el cual el turismo se deriva de los eventos, no lo eventos del turismo. Lo que sin duda les brinda voz y presencia en los sectores económicos e industriales de sus respectivos países. En segunda, ante las tragedias, ellos atacan los hechos frontalmente en el momento y actúan inmediatamente con campañas de sensibilización y promoción del destino. Pues saben que cada evento por grande o pequeño que sea, tendrá un juicio de percepción en el visitante y eso es lo que buscan: cambiar la precepción. Y esa individualidad es lo que les permite actuar en el momento y no esperar, como nosotros, a que el gobierno o la Secretaría de Turismo se pronuncien.

¿Qué tan complicado sería hacer esa reconversión en México?
Es complicado porque ya hay cotos de poder muy establecidos. Tengamos en cuenta que aquí, el mercado de la asesoría y la consultoría se benefician y monetizan por esa falta de continuidad y por el amplio espectro de capacitación que se abre al haber cambios tanto en planes, objetivos, directores de OCV's, presidencias y hasta secretarías de turismo regionales, estatales o federales, lo que lo hace un mercado muy lucrativo para ellos. Cada nuevo proceso, es un reinicio que los hace ese gurú indispensable para los nuevos que llegan y se integran a nuestro segmento.

¿Hacia dónde debe dirigirse la industria de reuniones del país?
Internacionalmente, y de acuerdo a lo que se planteó en el evento Ibtm Latin America la tendencia hoy es realizar eventos enfocados en tus sectores productivos estratégicos, es decir, la mayoría de las industrias y recintos lo que están haciendo es impulsar sus industrias de adentro hacia afuera. Algo que lo comenzó haciendo Expo Guadalajara o Poliforum León en los años 80, pero hoy en día está retomando nuevamente fuerza. Siendo esa la tendencia y el objetivo global, que por desgracia no está siguiendo México, más aún con un 2018 completamente electoral. Por Carlos P. Galván.

2018-01-24